Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla

La Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla (RAMSE) es la academia médica más antigua del mundo, al tener sus orígenes en 1693.

Es además la academia más antigua de España y una de las primeras del mundo entre todas las generales del saber, entre las cuales están: la Accademia della Crusca (1583), la Académie Française (1635), la Deutsche Akademie der Naturforscher Leopoldina (1652), la Royal Society of London (1662), la Académie des inscriptions et belles-lettres (1663) y la Académie des sciences (1666).

Naturaleza jurídica

Es una corporación de Derecho Público autónoma e integrada en el Instituto de Academias de Andalucía y asociada al Instituto de España. Posee personalidad jurídica propia y capacidad de obrar libremente para el cumplimiento de sus fines, aunque en algunos aspectos está sujeta al Derecho Administrativo. Los Estatutos por los que actualmente se rige fueron aprobados por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía (Decreto 21/2011 de 8 de febrero, BOJA de 22 de febrero de 2011) con las modificaciones puntuales aprobadas posteriormente (Decreto 39/2014 de 11 de febrero, BOJA del 13 de marzo de 2014). La RAMSE se gobierna por el Reglamento de Régimen Interior aprobado en el Pleno Extraordinario celebrado el 5 de marzo de 2015.

Objetivos y actividades

La RAMSE, bajo el alto patronazgo de la Corona, tiene como objetivos el fomento de la salud en su contexto de bienestar físico, psíquico, social y la difusión de las ciencias médicas.

Las actividades que desarrolla son:
– Exposición de investigaciones y novedades científicas y técnicas, discusión y difusión de conclusiones según proceda.

– Estudio de temas y problemáticas de la salud con repercusión social y que exijan una investigación multidisciplinar.

– Conferencias sobre materias de interés dictadas por personas relevantes de reconocido prestigio.

– Convocatoria anual de premios científicos.

– Peritaciones judiciales.

– Asesoría y consulta de la Administración y particulares.

– Investigación en la Biblioteca y el Archivo.

Ámbito territorial

Tiene su sede en Sevilla, en la calle Abades 10-12, siendo su ámbito territorial de actuación las provincias de Sevilla, Córdoba y Huelva.

Emblema y sello

La RAMSE tiene como emblema su escudo. Este presenta en su parte superior la corona real, de la que bajan hojas de acanto que cierran un espacio de cuyo borde inferior pende el Toisón de oro. El campo presenta en el frente las inscripciones “REGIA SOCIETAS HISPALENSIS” y debajo “EMITTE LVCIS TVAE RADIOS TE
DUCE SALUTEM” y entre ellas una paloma volante de la que parten rayos en todas direcciones. En la parte inferior dos medallones inclinados. En el izquierdo está el escudo real completo rodeado de la inscripción “REAL ACADEMIA DE MEDICINA”. En el lado derecho la figura de Esculapio rodeada de la inscripción “HONORA MEDICUM PROPTER NECESSITATEM ETENIM ILLUM CRAVIT ALTISSIMUS”. Los colores que lo adornan son: blanco, azul, rojo, verde, oro, negro y amarillo.

El sello que utiliza la Academia para identificar sus documentos es el primitivo escudo de la misma de 1737. De forma rectangular, tiene dos óvalos; en el superior está el Espíritu Santo en forma de paloma, de la que parten rayos “para que ilumine el conocimiento de sus socios”. En la parte baja unos ciervos simbolizan la
agilidad, la salud. El primero lleva en la boca la rama de una planta, pues era creencia que los ciervos se curaban ellos mismos eligiendo la planta adecuada. En este sello se reproduce la leyenda “REGIA SOCIETAS HISPALENSIS” en la parte superior, y en los pies de los óvalos “EMITTE LVCIS TVAE RADIOS” y “TE DUCE SALUTEM”.

Hay otra versión de 1765 en la que se disponen unas pequeñas cartelas dedicadas a la Botánica, Geometría, Medicina, Astronomía, Anatomía y
Geografía.

Historia

La Veneranda Tertulia

En 1693 un grupo de médicos revalidados de Sevilla, ante la situación trasnochada de las enseñanzas universitarias ancladas por entonces a las viejas doctrinas galénicas, y a favor de los progresos científicos que venían produciéndose en Europa, se constituyeron en la llamada VENERANDA TERTULIA HISPALENSE MÉDICO-QUÍMICA, ANATÓMICA y MATEMÁTICA.

Allí se debatían temas médicos de actualidad, se comentaban los libros recién llegados, exponiendo cada cual sus últimas experiencias en el ejercicio de su profesión. D. Gregorio Marañón llamó a este hecho “el milagro de Sevilla” en su ensayo “Vida e Historia”.

Fueron siete los socios fundadores, encabezados por su presidente el Dr. D. Juan Muñoz y Peralta, y los demás D. Miguel Melero Ximénez; D. Leonardo Salvador de Flores; el licenciado D. Juan Ordóñez de la Barrera, presbítero y médico cirujano de la SS. reina doña Mariana de Austria; D. Miguel de Boix; el licenciado D. Gabriel Delgado, médico cirujano y D. Alonso de los Reyes, farmacópola. Se reunían en casa del presidente, en la calle San Isidoro, edificio ya desaparecido pero que podemos ver en el libro de Collantes de Terán “Arquitectura Civil Sevillana”.
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La Regia Sociedad

La Tertulia adquirirá tal prestigio que cuatro años más tarde, en 1697, se solicita la protección y reconocimiento de la Corona , la cual se consigue mediante Cédula del Real Consejo, firmada por el rey Carlos II, último monarca de los Austrias, el 25 de mayo de 1700. Las primeras Ordenanzas llevan esta fecha y se denominó entonces SOCIEDAD REGIA FILOSÓFICA Y MÉDICA DE SEVILLA, para finalmente adoptar la de REGIA SOCIEDAD DE MEDICINA Y DEMÁS CIENCIAS DE SEVILLA, la primera del mundo con este título que hace referencia expresa y destacada a la Medicina, sin dejar de vincular su estudio a otras áreas de conocimiento científico. El 1o de noviembre de 1700 muere sin sucesión Carlos II. La Regia Sociedad envió una comisión a cumplimentar al nuevo rey Felipe V, que la acogió bajo su Real Patronato, despachando una Real Cédula en Barcelona el 1o de octubre de 1701, meses después de su toma de posesión como Rey de España.

Después de ocupar de forma provisional como sede varias casas en alquiler, y gracias a la dotación económica que le proporcionó el rey en forma de toneladas en las flotas que partían hacia Indias, consiguió la Sociedad comprar en 1735 casa propia en calle Levíes, donde dispuso de una gran biblioteca y renovado mobiliario. Todo ello ocurrió bajo el mandato de don José Cervi, que fue nombrado en 1729 presidente perpetuo de la Regia Sociedad. Cervi había nacido en Parma en 1663 y llegó a ser consejero y médico de los reyes, siendo también presidente de la Real Academia Médica Matritense y socio de Real Sociedad de Londres y de la Academia de Ciencias de París.

En 1765 sufre un duro revés la Sociedad, y que está a punto de provocar su disolución, pues pierde un pleito con un distinguido caballero de la ciudad, don Alonso Rodríguez de Valcárcel y Tous de Monsalves, marqués de Medina, lo que provocará que en 1767 pierdan la casa de calle Levíes a causa de embargo judicial.

En 1766 ocurre un importante hito y fue la publicación del I tomo de las Memorias Académicas, invirtiendo en ello casi sus últimos caudales. En este tomo se describe la historia de la fundación de la Veneranda Tertulia y se recogen las obras y observaciones presentadas en forma de disertaciones en el año de 1765.

La sede de calle Alfonso XII

Tras el embargo de su sede los socios se siguieron reuniendo en las casas de varios de ellos hasta que por fin en 1771 el rey Carlos III les cede para su uso el edificio que fuera Colegio jesuita de San Gregorio, conocido en Sevilla como “Colegio de los ingleses”, mediante Real Cédula dictada en el Palacio Real de la Granja de San
Ildefonso el 22 de julio. La Compañía de Jesús fue expulsada en 1767 y todos sus bienes confiscados por el Estado.

El edificio estaba situado en la calle de las Armas, hoy Alfonso XII, en el solar que actualmente ocupa la Escuela de Estudios Hispanoamericanos, y si bien la cesión era provisional, la Institución permaneció allí hasta 1932, cuando se desalojó por el estado de ruina de la misma.

El 28 de agosto de 1830, por R.O. de Fernando VII refrendada por el ministro Calomarde, son creadas las Reales Academias de Distrito, transformándose la Regia Sociedad en la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla, nueva Corporación a la que se consideraba su continuadora y por lo tanto a ella fueron cedidos todos los derechos bienes y acciones de la anterior, reservándose el Estado la nuda propiedad de los bienes.

En 1867 la Academia cedió la Iglesia de San Gregorio Magno, paredaña al Colegio de los ingleses, a la Real Hermandad Sacramental del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo, mediante escritura de concordia firmada el 2 de octubre.

En 1932 es desalojada la Academia de su sede por el estado de ruina del edificio, siendo demolido el mismo, salvándose inexplicablemente la iglesia, ya que su estado era similar. La Real Academia fue instalada en unas dependencias del patio central del edificio de Plaza de España, donde permaneció hasta 1936. En ese año las autoridades militares ordenaron el traslado de la Corporación al Pabellón Real de la Plaza de América, con carácter temporal, a causa de las obras que se iban a realizar en Plaza de España para adecuar sus estructuras a los múltiples organismos y entidades dependientes del Estado, que allí se instalarían. Poco después, otra orden, esta vez de la autoridad municipal, obligó a trasladarse al Pabellón Mudéjar, por tener que celebrarse en el Pabellón Real una Exposición Nacional de objetos religiosos. Clausurada la misma, la Academia volvió al Pabellón Real.

La sede de la torre sur de Plaza de España

Por fin, el 12 de junio de 1938, es inaugurado el nuevo local, que se encontraba en el segundo piso de la Torre Sur del edificio de Plaza de España, con ocasión de la recepción como numerario del Dr. D. Valentín Matilla Gómez. Aquí permanecerá la Academia durante treinta y ocho años, y en este periodo sucederán actos muy
importantes como las recepciones de los primeros académicos de Honor. Bajo la presidencia del Dr. D. Eloy Domínguez Rodiño se eligió en primer lugar al las de Sir Alexander Fleming (1948), el Dr. D. Carlos Jiménez Díaz (1949) y el Dr. D. Gregorio Marañón y Posadillo (1949). Y bajo el mandato del Dr. D. Antonio Cortés Lladó, las de el Dr. D. Teófilo Hernando Ortega (1961), el Dr. D. Hermenegildo Arruga Liró (1962), el Dr. D. Severo Ochoa de Albornoz (1971) y el Dr. D. Manuel Lora Tamayo (1973).

En 1974 la junta de gobierno, presidida por D. Gabriel Sánchez de la Cuesta, nombró a D. Antonio Cortés Lladó Presidente de Honor, tras haber estado 18 años como presidente (1956-1973).

La sede en calle Abades

El 16 de diciembre de 1968 se creó una comisión especial en sesión plenaria cuyo único fin sería el de conseguir que la Real Academia de Medicina de Sevilla fuese instalada en un edificio adecuado a su grandeza y al rango que se merecía. Esta comisión la constituían los doctores D. Gabriel Sánchez de la Cuesta Gutiérrez, D. Antonio González-Meneses Meléndez y D. Eloy Domínguez-Rodiño Domínguez-Adame. Ocho años duró la gestión de la comisión hasta que finalmente se consiguió que el Ministerio de Educación y Ciencia terminase en 1976 la construcción de un edificio de nueva planta en la calle Abades 10-12, paredaño, y con un jardín común, a otro rehabilitado en la Casa de los Pinelo que sería sede de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras y de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. En la consecución de esta sede tuvo parte importantísima D. Florentino Pérez Embid, director general de Bellas Artes. El arquitecto de la obra fue D. Rafael Manzano Martos. Se inauguró el espléndido edificio con motivo de la recepción como académico de Honor del Dr. D. Federico Mayor Zaragoza, siendo presidente el Dr. Sánchez de la Cuesta, el 25 de noviembre de 1976. Y en él continúa la corporación en la actualidad.

Hito destacado fue la celebración en esta sede, en 1977, del I Congreso Mundial de Academias de Medicina, que contó con la participación de numerosas academias de todo el mundo. También lo han sido las sucesivas recepciones de académicos de Honor: Dr. D. Demetrio Sodi Pallarés (1977), Dr. D. Ramón Castroviejo Briones (1982), Dr. D. Valentín Matilla Gómez (1988), Dr. D. Diego Figueras Aymerich (1991), Dr. D. José de Palacios Carvajal (2008), Dr. D. Joaquín Barraquer Moner (2011), Dr. D. Luis Rojas-Marcos de la Viesca (2011), Dr. D. Manuel Cruz Hernández (2016), Dr. D. Pedro Brugada Tarradellas (2017) y Dr. D. Ramiro Rivera López (2019).

Las dependencias del nuevo edificio de calle Abades se hicieron insuficientes bien pronto para albergar la Biblioteca, el Archivo y Secretaría, por lo que en 1978 se promovió la compra de un solar de la calle Argote de Molina no 9, colindante totalmente por su espalda con la Academia y que fue adquirido finalmente en 1981.

Hasta 1993 no se materializó el comienzo de la construcción del edificio, bajo la dirección del arquitecto D. Rafael Montero, que se inauguró el 25 de mayo de 1994.
Son de destacar, entre los informes solicitados a la RAMSE, los de la autoridad eclesiástica de la Archidiócesis, sobre todo por la relevancia de las personalidades. Todo esto pone de manifiesto la solvencia y prestigio de la Institución, al encomendársele asuntos tan delicados y de tanta importancia para la Iglesia Católica. Se
realizaron las exhumaciones y reconocimientos médico-legales de D. Miguel Mañara Vicentelo de Leca en 1978, de Da María Fernández Coronel («Doña María Coronel») en 1979, de Da María de los Ángeles Guerrero González (Santa Ángela de la Cruz) en 1982 y de D. Marcelo Spínola y Maestre, cardenal de Sevilla en 1987.

En 1985 se crea el Instituto de Academias de Andalucía, para aunar el esfuerzo y la colaboración de todas las Academias de Andalucía.

En 1983 se reanudó la tradición de la publicación anual de las Memorias Académicas, que ha continuado de forma ininterrumpida. Anteriormente se habían publicado nueve tomos, desde 1736 a 1819. En ellas se exponen de forma extractada todas las actividades de la RAMSE a lo largo del año, estando desde 2011 accesibles en la página web.

En el año 2000 se celebró, con diversos actos y publicaciones, el tricentenario de la fundación de la Regia Sociedad, y el ayuntamiento hispalense concedió la “Medalla de la Ciudad” a la RAMSE. En el año 2002 la junta de gobierno, presidida por D. Antonio González-Meneses y González-Meneses, nombró Presidente de Honor a D. Juan Jiménez-Castellanos y Calvo-Rubio, tras haber estado 19 años de presidente (1983-2001).

Sede

El edificio de calle Abades 10-12 tiene en su planta baja, al entrar de la calle, una logia que está abierta a un jardín renacentista en el que destaca una fuente monumental adosada a un muro, procedente del palacio de los Levíes, y en la cual se instaló una estatua de la diosa Pomona, obra del gaditano Juan Luis Vasallo, que antes había estado en el antiguo mercado de la Encarnación. En la logia se encuentra la puerta de acceso que da a un vestíbulo en el que hay dos grandes retratos de los reyes Alfonso XII y María de las Mercedes, y otro de D. José de Cervi. Seguidamente una antesala, en la que están la antigua gran mesa presidencial y una vitrina con valiosos grabados. A su izquierda se pasa a un hermoso salón de actos, llamado Ramón y Cajal, en el que se colocaron, artísticamente dispuestos, los retratos de todos los reyes y reinas de España desde Carlos II hasta hoy día. El primer piso alberga la colección de retratos de todos los presidentes de la RAMSE, en las estancias que antes eran los despachos del presidente y secretaría. En la segunda planta un amplio salón de plenos decorado con un artístico apostolado y unos hermosos estantes conteniendo colecciones de revistas médicas antiguas, una sala de conferencias pequeña presidida por el cuadro de la Virgen de los Ingleses y un despacho presidencial. Como ya hemos dicho, en 1994 se inauguraron las dependencias en el edificio anexo de calle Argote de Molina, que dieron cabida a la secretaría, despachos varios, archivo, biblioteca y una sala de conferencias mas pequeña que se denomina aula “Severo Ochoa”.

Biblioteca y Archivo Histórico

Desde su fundación en el año 1700 como Regia Sociedad de Medicina y demás Ciencias, sus componentes propiciaron la existencia en su sede de una librería que fue enriquecida a lo largo de sus más de trescientos años de existencia ininterrumpida. La actual biblioteca guarda más de 13000 libros, de los cuales 902 constituyen el Fondo Antiguo, con obras anteriores a 1826, entre ellas cuatro incunables, ocho postincunables y otros muchos libros raros o curiosos, de los cuales 568 obras digitalizadas a texto completo pueden consultarse en nuestra página web, http://fondosantiguos.com/.

La Regia Sociedad de Medicina –a partir de 1830, Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla- fue constituyendo, desde su fundación en 1700, su Archivo Histórico, el cual contiene en la actualidad más de 17.000 documentos y 96 libros manuscritos, que abarca en el tiempo desde los documentos fundacionales hasta 1950. El Archivo Histórico de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla contiene la memoria viva de nuestra Institución y guarda el soporte documental de nuestras obligaciones y nuestros derechos.

La colección artística de la RAMSE

Existe una magnífica publicación editada en 2000 y de nuevo en 2012 que nos expone con detalle la colección artística que posee la RAMSE. Fue coordinada por la académica correspondiente Da María Isabel López Garrido, con la colaboración de D. José María Montaña Ramonet y D. Pedro Muñoz González.

Se puede dividir en cuatro grandes grupos esta colección de obras de arte, atendiendo a su temática. El primero está constituido por la completa galería de retratos reales, que abarca desde Carlos II hasta Felipe VI. Un segundo grupo de obras lo forman las referidas a temas religiosos, que en su mayoría proceden de la sede de calle Alfonso XII, antiguo Colegio de Jesuitas Ingleses, además de otras adquiridas por la Regia Sociedad para completar el exorno de la iglesia de San Gregorio y donaciones de particulares. El tercer grupo es la colección de retratos de presidentes, entre los que destaca el del presidente perpetuo D. José Cervi, y en su mayoría donados por las respectivas familias y realizados por pintores locales importantes de la retratística sevillana. La colección se completa con un cuarto grupo de retratos de científicos e investigadores relacionados con la corporación y un conjunto de láminas anatómicas adquiridas en París y realizadas por M. Gautier, las cuales fueron unos de los primeros grabados coloreados de su época.